Máxima tensión global: Irán amenaza con “destrucción irreversible” de la infraestructura regional ante ultimátum de Trump

TEHERÁN / WASHINGTON – El espectro de una guerra energética a gran escala se cierne sobre el Medio Oriente. Tras el ultimátum de 48 horas emitido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para la reapertura total del Estrecho de Ormuz, el régimen de Irán ha respondido con una advertencia contundente: cualquier ataque contra su territorio resultará en la destrucción total de la infraestructura petrolera y tecnológica de la región.

El Ultimátum de la Casa Blanca

La crisis alcanzó un punto crítico anoche cuando el presidente Trump amenazó con “arrasar” las centrales eléctricas iraníes si el flujo comercial en Ormuz no se restablece de inmediato. El cierre del estrecho, una de las arterias más vitales para el crudo mundial, ya ha provocado que el barril de Brent se dispare a $112.91, niveles no vistos desde hace casi cuatro años.

La Respuesta de Irán

Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, utilizó sus redes sociales para lanzar un mensaje de “ojo por ojo”. Según Qalibaf, cualquier agresión estadounidense contra la red eléctrica de su país activará una represalia inmediata que destruirá de manera “irreversible” las plantas de energía, petróleo y gas en toda la zona de influencia de EE. UU. e Israel.

“El precio del petróleo se disparará durante un largo periodo”, advirtió Qalibaf, señalando las consecuencias económicas globales de un conflicto directo.

Amenaza a infraestructuras críticas

Por su parte, el Cuartel General Central Jatam al Anbiya —ente que coordina a la Guardia Revolucionaria y al Ejército regular— detalló que los objetivos de represalia incluyen:

  • Plantas de desalinización de agua.
  • Infraestructuras de Tecnologías de la Información (TI).
  • Refinerías y complejos energéticos vinculados a intereses estadounidenses.

La comunidad internacional observa con alarma el reloj de 48 horas impuesto por Washington, mientras el mercado energético mundial se prepara para una volatilidad sin precedentes.

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