El inicio de la era de Cadillac en la Fórmula 1 ha traído consigo las primeras impresiones de su piloto estrella, el mexicano Sergio “Checo” Pérez. Tras un Gran Premio de Australia que dejó sensaciones agridulces en lo deportivo, el tapatío fue contundente al comparar su rol actual con el que desempeñó durante años en Red Bull Racing.
Un cambio de jerarquía Pérez destacó que, a diferencia de su etapa anterior donde el desarrollo del monoplaza solía estar centrado casi exclusivamente en Max Verstappen, en el equipo estadounidense su voz es la brújula del proyecto. “Mis comentarios son mucho más apreciados”, señaló el piloto, subrayando que su experiencia técnica está siendo fundamental para moldear el comportamiento del nuevo monoplaza de Cadillac.
Retos en el horizonte Aunque el debut en Melbourne no entregó los puntos esperados, “Checo” se mantiene optimista. El equipo se encuentra en una curva de aprendizaje acelerada, enfocándose en corregir los errores de fiabilidad y puesta a punto detectados en Australia. Según el mexicano, el margen de mejora es amplio y confía en que las actualizaciones para las próximas carreras acerquen al equipo a la zona media de la tabla.

